La importancia de la selección y recolección en el cultivo de la Alfalfa va desde su interés como fuente de proteínas, fibra, vitaminas y minerales hasta la siembra selectiva y recolección de la Alfalfa que nos llega a producir hasta 5 ó 6 cosechas. Los Métodos de siembra son a voleo ó con sembradoras especificas de pratenses y su época de siembra varia en función del clima de la región, en regiones calidas y praderas de secano es en otoño, en zonas frías de secano es en primavera y en cultivos de regadío la siembra se realizara en primavera. La frecuencia del corte depende de la altura del corte efectuado, a mas alto el corte, queda en la planta de la Alfalfa los tallos ramificados y las yemas que permite el rebrote continuado.

La Alfalfa es una excelente planta forrajera que proporciona elevados niveles de proteínas, minerales y vitaminas de calidad. Su valor energético también es muy alto, estando relacionado con el valor nitrogenado del forraje. Además es una fuente de minerales como: calcio, fósforo, potasio, magnesio, azufre, etc. La Alfalfa, una vez recolectada en campo, se acondiciona mecánicamente y mediante ventilación forzada se procede al secado. La Alfalfa deshidratada incrementa la calidad del forraje, economiza su transporte y almacenamiento; permaneciendo sus características nutritivas casi intactas.


